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jueves, diciembre 1, 2022

Maternidad en mujeres lesbianas

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El deseo de la maternidad, aparece casi indistintamente una vez que se han cumplido la aspiraciones, sueños y deseos de nuestros planes tanto personales, profesionales y educativos. El deseo de ser mamá no tiene que ver con la identidad sexual, preferencia o la sexualidad misma. 

En el caso de las mujeres lesbianas pueden tener la oportunidad de tener bebés biológicos, utilizando dos tipos de modelos de tratamiento:

Opción 1: El primero es realizando una inseminación artificial con semen de donantes, los donantes son de dos tipos, los anónimos (que son seleccionados por la clínica) y los conocidos (que son seleccionados por la mujer en base a amistad, parentesco o afinidad), en ambos casos, los donantes deben de ser evaluados desde el punto de vista de estudios infecciosos, cantidad y calidad del semen, antecedentes genético-familiares y la ausencia de enfermedades cromosómicas de tipo numéricas y estructurales. Una vez seleccionado al donante, se procede a poner a la mujer que cargará el bebé un calendario que debe seguir y unos medicamentos que deberán administrarse por cierto tiempo, hasta lograr que los óvulos estén listos y se proceda a inseminar. Este procedimiento es sencillo, no es más molesto que una revisión ginecológica, en pacientes lesbianas, en especial vírgenes, muchas veces solicitan realizar la inseminación bajo sedación anestésica, por lo que las clínicas de fertilidad están equipadas para realizar este tipo de procedimiento. En este caso sólo uno de las madres es biológica.

Opción 2:  El segundo, es realizar un método ROPA en el cual se realiza una maternidad compartida, es un proceso más complejo pero se puede acceder a la maternidad de una manera conjunta, ya que una de las mujeres provee los óvulos y la otra carga con el embarazo, de esa manera una es madre genética y la otra es madre biológica. El proceso es igual que una fertilización in vitro, se procede a estimular a una de las mujeres (generalmente se pide que sea la de menor edad), se sacan los óvulos y se le inyectan los espermatozoides de un donante. Igual que en el proceso anterior, el donante puede ser conocido o anónimo. Una vez que se han formado embriones, se procede a colocarlos en una incubadora, y se transfieren los embriones en la otra mujer, a la que generalmente se le llama receptora.

Antes de realizar cualquiera de los dos procesos mencionados, es importante la valoración por un equipo de profesionales sanitarios que incluyen especialistas en fertilidad, embriólogos, psicólogos y nutricionistas, con el objetivo de llevar a cabo un embarazo saludable con la menor dificultad posible. 

Es importante recalcar que el apoyo de la pareja es imprescindible para realizar estos procedimientos en especial en los países en los que el matrimonio igualitario no es legalizado, por lo que una comunicación fluida durante todo el proceso de reproducción es necesario para explicar los procesos legales y la maternidad legal de la mujer que lleva el embarazo. afirma el Dr. German Fernández, Director de Unidad de Reproducción Managua. “Tenemos la obligación de mantener el anonimato de las parejas bajo el precepto de confidencialidad médica por lo que la pareja puede acudir a una consulta de valoración de su caso con total despreocupación”, finalizó su exposición.  

«Muchas mujeres acuden a Nicaragua para realizar estos procesos, por los costos, la calidad de los tratamientos y las tasas de embarazo»

Dr. German Fernández, Director de Unidad de Reproducción Managua.

“Tenemos la obligación de mantener el anonimato de las parejas bajo el precepto de confidencialidad médica por lo que la pareja puede acudir a una consulta de valoración de su caso con total despreocupación”, finalizó su exposición.  

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